En algun lugar, en un lejano pais, había un rey que un día soñó que se le caían todos los dientes. El Rey asustado por el sueño que habia tenido, mandó llamar al mas viejo sabio del reino y le dijo:
- Acabo de tener un sueño horrible. he soñado que se me caían todos los dientes. Tu que por tu experiencia y sabiduria todo lo sabes, dime sabio, mi sueño ¿qué significado tiene?
- Ah, majestad, este sueño es un mal presagio. Lamento decirle que ese sueño significa que se va a morir toda su familia.
- Cómo se te ocurre entrar en mi habitación para darme semejante noticia !!
- Soldados, coged a este hombre y dadle mil azotes. Y traerme al otro sabio de la villa.
- Cómo se te ocurre entrar en mi habitación para darme semejante noticia !!
- Soldados, coged a este hombre y dadle mil azotes. Y traerme al otro sabio de la villa.
Al entrar en la habitación del Rey el nuevo sabio el Rey sedirige a el y le dice:
- Esta noche he tenido un sueño horrible, he soñado que se me caían todos los dientes!! ¿Que significado tiene?
- oh, majestad, eso es fantástico, el sueño significa que Ud. va a ser el último en morirse de toda su familia.
- oh, majestad, eso es fantástico, el sueño significa que Ud. va a ser el último en morirse de toda su familia.
El Rey satisfecho con lo que le había dicho el segundo sabio, ordeno a sus siervos que le prepararan una excelente comida y le llevaran ante el administrador de la corte para que le dieran un saquito lleno de monedas de oro.
Reflexión
No siempre la información que pretendemos transmitir llega de la misma forma a nuestro interlocutor. La interpretacion que le dara nuestro interlocutor sera diferente en funcion de como realicemos la exposición.
Esto sucede muchísimas veces en nuestro entorno profesional, no optimizamos lo suficiente nuestros recursos comunicativos y el objetivo de nuestra comunicación no obtiene los resultados que pretendemos.
Estoy preparando un articulo sobre la comunicación altamente efectiva donde analizaremos la mejor forma de transmitir algo en función de los resultados que pretendamos obtener.
Aprendamos a decir las cosas con presteza, claramente, de forma sencilla y con una determinación serena: hablemos poco, pero con claridad; no digamos más que lo que es estrictamente necesario